...aunque el tiempo sigue siempre el mismo compás, aunque las agujas del reloj no avanzan ahora más rápido, y aunque es seguro que todas las generaciones se echaron las manos a la cabeza al ver que un día deja paso al siguiente con tanta fugacidad, parece que hoy las cosas se suceden a un ritmo más vertiginoso que nunca.
Sobre todo en lo que a comunicación y avances informáticos y tecnológicos se refiere. Tan solo hace unos años a nadie se le pasaba por la cabeza el hecho de estar comunicado en todo momento gracias a un aparato tan pequeño.
Y eso sin hablar de las adhesiones que se producen día a día entre los grandes grupos que ya casi dirigen el mundo, y que están inmersos en una lucha feroz por conseguir que las cosas vayan más rápido y que los progresos sean cada vez mayores.
Uno se pregunta entonces si no será sólo una pequeña cantidad de población la que conoce al menos una milésima parte de todo lo que se está llevando a cabo, y más allá, si conoce cómo se interactúa con estos sistemas. Si todos estos avances vendrán a sustituir a todo lo que existía anteriormente, o si, por el contrario, como ocurrió con la radio y la televisión, ambas cosas podrían convivir porque cuentan con públicos diferentes a los que dirigirse. Si no habrá un límite para los avances que se puedan dar y la competencia entre las grandes corporaciones.
Una vez más será el tiempo, el día que deja paso al siguiente, quien se encargue de ofrecer respuestas a todas esas preguntas que nos plantea el nuevo mundo, la sociedad que tanto ha cambiado de un tiempo a esta parte.
martes, 11 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Palabras prestadas...La era de la comunicación donde los productos y servicios se conocen y las personas son desconocidas entre ellas. No me gusta esta época, quiero que el poder de la comunicación actúe en las relaciones humanas, será eso posible algún día? O eso ya no importa, porque no da beneficio? Un saludo wapiña, sigue escribiendo que aquí tienes una lectora.
Publicar un comentario